El problema de la vivienda en Cuba

El problema de la vivienda en Cuba es uno de los principales problemas que enfrenta el país. Este problema supera a todos los esfuerzos de la Revolución por resolverlo. Pero el problema no es nuevo.

El problema de la vivienda en Cuba no surgió en los años de Revolución. La Revolución encontró este problema entre otros males. Es un problema muy viejo, que tiene su origen, quizás, desde el mismo nacimiento del país, en los lejanos tiempos de la colonia española.

Durante los años de la pseudorepública este problema se incrementó.

El problema de la vivienda en Cuba lo denunció Fidel

El problema de la vivienda en Cuba lo denunció Fidel en 1953, en su alegato de autodefensa, conocido como La Historia me absolverá. Fidel se convirtió de acusado en acusador, en el juicio en su contra, comenzado el 16 de octubre de 1953, por los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en Santiago de Cuba y Bayamo respectivamente, el 26 de julio de ese mismo año.

Ese día Fidel fue llevado a un pequeño local del hospital civil santiaguero, donde transcurrió su juicio. Fidel asumió su propia defensa y, durante dos horas, reveló con energía los crímenes de la soldadesca batistiana contra los asaltantes, algunos de los cuales fueron asesinados una vez hechos prisioneros. También relató crudamente los males que padecía la Cuba de entonces.

En el documento, Fidel Castro señala los males de la Cuba de entonces, resumidos en seis problemas fundamentales: tierra, industrialización, vivienda, desempleo, educación y salud.

El problema de la vivienda en Cuba

En relación con este problema, entre las cuestiones principales destacaba que 400 mil familias del campo y la ciudad vivían hacinadas y casi dos millones y medio de la población urbana pagaba altos alquileres por las casas que ocupaban.

En su alegato, después de denunciar otros males, Fidel , planteó:

«Tan grave o peor es la tragedia de la vivienda. Hay en Cuba doscientos mil bohíos y chozas; cuatrocientas mil familias del campo y de la ciudad viven hacinadas en barracones, cuarterías y solares sin las más elementales condiciones de higiene y salud; dos millones doscientas mil personas de nuestra población urbana pagan alquileres que absorben entre un quinto y un tercio de sus ingresos; y dos millones ochocientas mil de nuestra población rural y suburbana carecen de luz eléctrica».

Y continuó diciendo: «Aquí ocurre lo mismo: si el Estado se propone rebajar los alquileres, los propietarios amenazan con paralizar todas las construcciones; si el Estado se abstiene, construyen mientras pueden percibir un tipo elevado de renta, después no colocan una piedra más aunque el resto de la población viva a la intemperie. Otro tanto hace el monopolio eléctrico: extiende las líneas hasta el punto donde pueda percibir una utilidad satisfactoria, a partir de allí no le importa que las personas vivan en las tinieblas por el resto de sus días. El Estado se cruza de brazos y el pueblo sigue sin casas y sin luz».

El problema es viejo

Estos datos que ofreció los tomó de fuentes confiables y eran públicos; pero desconocidos. Una de las fuentes fue un estudio que realizó la Iglesia. Otra fuente fue un censo que contempló la situación de la vivienda.

Como vemos el problema de la vivienda en Cuba es viejo. Y fue uno de los problemas que llevó a Fidel y a los jóvenes que le acompañaban a asaltar los cuarteles de la tiranía batistiana.

El problema de la vivienda en Cuba no preocupó nunca a ningún gobierno, antes del triunfo de la Revolución.

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Sólo el gobierno revolucionario se ocupó de solucionar el problema de la vivienda en Cuba. Y aunque todavía es un gran problema, se ha avanzado bastante en su solución y hoy las perspectivas son mayores.

Actualmente, en Cuba, se construyen viviendas para solucionar el deficit habitacional y tambien se reparan muchas viviendas para mejorar el fondo habitacional del país.

El problema de la vivienda en Cuba es actual

El problema dela vivienda en Cuba es viejo; pero no está resuelto. Este problema está vigente, es actual. La Revolución cubana ha resuelto innumerables problemas; pero este sobrevive a todos los esfuerzos por resolverlo.

El problema de la vivienda en Cuba es complejo. Y aunque se han construido, por años, miles de viviendas y se han reparado, rehabilitado y mantenido otras miles, no es suficiente.

Al mismo tiempo la población creció y crecieron las demandas de nuevas viviendas. Los avances de la Revolución en toda la vida de la sociedad, trajo otros beneficios como la salud, la educación, la seguridad ciudadana, la esperanza de vida. La población creció y con su crecimiento se incrementaron sus demandas de un mejor nivel de vida.

Por otra parte la capacidad de reparación y manteniimiento es inferior a las necesidades que impone el deterioro acumulado.

En un análisis, sobre el ahora y después de la pandemia de la Covid-19, Graziella Pogolotti, una de las más brillantes intelectuales cubanas, se refiere al problema de la vivienda en Cuba.

Pogolotti dice: » Por otra parte, en la dura lucha por la supervivencia, hemos tenido que postergar la solución de problemas acuciantes. Uno de ellos se deriva de las condiciones de vivienda. Por la interdependencia entre factores objetivos y subjetivos, el enfrentamiento a esa pesada carga requerirá la participación conjunta de urbanistas, arquitectos, sociólogos y sicólogos. En todos los terrenos hay que romper rutinas en el hábito del pensar, y derribar los muros que separan a los actores de las distintas ramas de la ciencia. »

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